De acuerdo con el Reporte de Comercialización de Vehículos Híbridos y Eléctricos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), elaborado con información del INEGI, durante 2025 se comercializaron 146,724 vehículos ligeros híbridos y eléctricos, un incremento de 18% frente al año anterior.
Dentro de este segmento, los híbridos conectables (PHEV) registraron el mayor crecimiento, con un aumento anual de 71.2% y 13,684 unidades vendidas. En conjunto, los vehículos electrificados representaron 9.6% de las ventas nacionales de vehículos ligeros.
También, este crecimiento de los vehículos de nuevas energías plantea nuevos retos en materia de seguridad y prevención de incendios, particularmente relacionados con las baterías de iones de litio.
En el marco del Día Internacional del Vehículo Eléctrico, celebrado el 9 de septiembre, MSA Safety destaca la importancia de que conductores, empresas, talleres, estacionamientos y equipos de emergencia conozcan los riesgos asociados con esta tecnología y adopten medidas adecuadas para prevenir incidentes.

¿Qué es el escape térmico de una batería?
Uno de los principales fenómenos que deben conocer los usuarios y equipos de emergencia es el llamado thermal runaway o escape térmico.
Este proceso ocurre cuando una celda de una batería de iones de litio registra un aumento descontrolado de temperatura. El incremento de calor puede provocar una reacción en cadena y, bajo determinadas condiciones, desencadenar un incendio.
Entre las situaciones que pueden contribuir a una falla de este tipo se encuentran los daños provocados por una colisión, cortocircuitos, defectos internos de la batería o problemas relacionados con el proceso de carga.
Anderson Alves, gerente de Bomberos y Fuerzas Militares de MSA Safety asegura que “los incendios que involucran baterías de vehículos eléctricos presentan desafíos específicos porque, además del fuego, los equipos pueden enfrentar riesgos relacionados con la alta tensión, la liberación de gases potencialmente tóxicos y la posibilidad de reignición. Por ello, la prevención, el entrenamiento y la adopción de protocolos adecuados son fundamentales para una respuesta segura”.
Entre las principales señales de alerta de una batería dañada se encuentran el calentamiento anormal, presencia de humo, olores inusuales, chasquidos, deformaciones o hinchazón.
Y si bien, iniciamos esta nota con la pregunta ¿qué hago si se incendia la batería de un auto eléctrico?, la respuesta sencilla sería correr, ponerte en un lugar seguro (a 30 metros) y llamar a emergencias, pero seamos honestos, con la evolución de este tipo de vehículos, las noticias sobre incendios son cada vez más escasas y quedan limitadas a los buques de carga que los transportan, aunque el riesgo sigue latente por lo que la prevención toma un papel relevante para poder evitarlos.

¿Cómo cargar un auto eléctrico de forma segura?
La prevención de riesgos comienza desde el momento de instalar y utilizar un sistema de carga para vehículos eléctricos. Algunas medidas básicas pueden reducir situaciones de riesgo:
- Carga segura: utilizar equipos adecuados, instalados por profesionales calificados y de acuerdo con las recomendaciones del fabricante y las normas aplicables.
- Evitar improvisaciones: no utilizar extensiones, adaptadores o conexiones inadecuadas que puedan generar sobrecargas y sobrecalentamiento.
- Durante la recarga: mantener el vehículo y el cargador alejados de materiales inflamables.
- Después de una colisión: cualquier auto eléctrico que haya sufrido un accidente importante debe ser revisado por personal capacitado. Una batería dañada puede presentar una falla térmica incluso horas o días después.
- Mantenimiento especializado: las reparaciones relacionadas con los sistemas de alta tensión deben realizarse exclusivamente por técnicos autorizados y capacitados.
- Estacionamientos y garajes: las zonas destinadas a la carga deben estar correctamente identificadas y contar con sistemas de protección contra incendios y planes de emergencia adecuados.
- Capacitación: los responsables de estacionamientos, condominios, talleres y establecimientos con puntos de recarga deben conocer los procedimientos de emergencia correspondientes.
La seguridad también aplica a los equipos de emergencia
En caso de un incidente con un vehículo eléctrico, los equipos de emergencia pueden enfrentarse simultáneamente al fuego, temperaturas elevadas, electricidad y humo o gases potencialmente tóxicos.
Por ello, además de contar con protocolos específicos, es indispensable utilizar equipo de protección personal (EPP) adecuado para cada situación.
Entre las principales medidas de protección se encuentran:
- Protección respiratoria, especialmente para los equipos expuestos al humo y gases generados durante la combustión.
- Protección contra riesgos eléctricos, incluidos guantes aislantes adecuados para trabajos con sistemas de alta tensión, según la actividad.
- Protección ocular y facial, además de ropa y calzado compatibles con los riesgos identificados.
- Procedimientos de seguridad, como aislamiento del área, bloqueo y etiquetado, así como la verificación de ausencia de tensión cuando la operación lo requiera.
“En un incidente con un vehículo eléctrico, no basta con considerar solo el riesgo de incendio. El profesional debe estar preparado para diferentes peligros que pueden ocurrir simultáneamente. La protección respiratoria y los EPP adecuados son importantes barreras de seguridad, pero deben formar parte de un conjunto que incluya entrenamiento, procedimientos y evaluación de riesgos”, explica Alves.
