Las llantas son el único punto de contacto directo entre el automóvil y el suelo, por lo que juegan un papel crítico en la seguridad, el frenado y la comodidad del manejo.
Con la llegada de más autos híbridos y eléctricos a nuestro país, conocer qué tipo de neumáticos son los más adecuados para estos es una duda creciente, debido a que el peso de las baterías, el torque instantáneo y el frenado regenerativo hacen que las llantas enfrenten condiciones distintas a las de un auto con motor de combustión.
Más peso y torque instantáneo: los retos de un auto eléctrico
Una de las principales diferencias entre un vehículo eléctrico o híbrido y uno de combustión está en el peso, debido a que las baterías tienen una masa considerable y añaden carga adicional sobre los neumáticos, por lo que estos componentes deben estar preparados para soportarla.
En ciertos vehículos electrificados puede ser recomendable utilizar neumáticos XL (Extra Load), cuya construcción está diseñada para soportar cargas mayores. Al momento de comprar llantas para un auto eléctrico, el índice de carga es uno de los datos que no se deben pasar por alto.
La mayor masa del vehículo también modifica las exigencias durante el frenado así que contar con un buen nivel de agarre es fundamental para mantener un comportamiento seguro, particularmente en vehículos eléctricos que combinan mayor peso con una respuesta inmediata del acelerador.
El frenado regenerativo, además, cambia la manera en que se utiliza y desgasta el neumático por lo que revisar periódicamente la presión de las llantas, alineación y rotación es de vital importancia, además de atender las recomendaciones específicas del fabricante del vehículo.
A esto se suma el torque inmediato característico de los motores eléctricos. Si bien, esta entrega inmediata de fuerza permite aceleraciones rápidas, también puede representar un esfuerzo adicional para las llantas y favorecer un desgaste más acelerado si no se realiza el mantenimiento adecuado.
Menor resistencia a la rodadura, mayor autonomía
En un auto eléctrico, la eficiencia energética es especialmente importante ya que una parte de la energía disponible en la batería se pierde debido a la resistencia que generan los neumáticos al rodar, por lo que reducirla puede contribuir a obtener una mayor autonomía por carga.
Aquí entra en juego el desarrollo de llantas con baja resistencia a la rodadura, una característica que permite reducir las pérdidas de energía sin descuidar otros aspectos como el agarre y el frenado.

Hay otro detalle que puede pasar desapercibido: el silencio
Al eliminar buena parte del ruido producido por un motor de combustión, los vehículos eléctricos e híbridos permiten escuchar con mayor claridad otros sonidos, entre ellos el ruido generado por los neumáticos al entrar en contacto con el asfalto.
Para atender este aspecto, Continental desarrolló la tecnología ContiSilent, que puede reducir el ruido dentro de la cabina hasta en 9 decibeles, dependiendo del vehículo, la velocidad y las condiciones del pavimento.
El sistema utiliza una capa de espuma de poliuretano colocada en el interior de la banda de rodamiento, con el objetivo de absorber parte de las vibraciones antes de que lleguen al habitáculo.
El índice de velocidad también importa
Antes de comprar llantas para un auto eléctrico o híbrido debe revisarse el índice de velocidad. Este código está representado por una letra y determina la velocidad máxima a la que el neumático puede operar de manera segura bajo las condiciones establecidas.
Por ejemplo, un neumático con índice S tiene una capacidad de hasta 180 Km/h, mientras que uno con índice H llega hasta 210 Km/h.
La recomendación es que el índice de velocidad sea igual o superior al requerido por el vehículo, de acuerdo con las especificaciones del fabricante.

La elección correcta de llantas
En ese sentido, elegir neumáticos para un vehículo electrificado no se trata únicamente de buscar una llanta que tenga las mismas dimensiones, sino que hay que tomar en cuenta el índice de carga, índice de velocidad, resistencia a la rodadura, agarre y nivel de ruido para así aprovechar al máximo la autonomía, seguridad y eficiencia que puede entregar este tipo de vehículos.

