¿Qué son y cómo funcionan los autos híbridos y plug-in?
30/07/2014 Autocosmos Verde

¿Qué son y cómo funcionan los autos híbridos y plug-in?

Ya parece algo conocido, pero hay un universo de variables cuando la electricidad entra en la mecánica del auto.

En la búsqueda de reducir el consumo y las emisiones contaminantes se han desarrollado numerosas tecnologías tendientes a mejorar la eficiencia de los motores de combustión; sin embargo el futuro del transporte personal parece cada vez más enfocado en la electricidad y el eslabón intermedio de esta cadena evolutiva lo ocupan los híbridos.

¿Qué son los vehículos híbridos?

Se denomina así a los modelos que combinan dos tipos de impulsores, normalmente uno de combustión y otro eléctrico. Los sistemas híbridos se dividen en dos grupos: en Serie y Paralelos, los primeros utilizan el motor de combustión para alimentar las baterías y el eléctrico para mover las ruedas. En los paralelos es el motor de combustión quien lleva el empuje mientras que el eléctrico apoya en determinados momentos como aceleración.

Un ejemplo del primer sistema es el Chevrolet Volt, un auto 100% eléctrico, pero que cuenta con un motor de combustión que trabaja como generador de electricidad. Este generador puede ser un motor convencional, de gasolina o diésel, pero también se ha probado con mini turbinas y motores rotativos.

Por otro lado, modelos como el Prius, que es el más reconocido dentro de los vehículos híbridos, ofrecen un sistema combinado Serie/Paralelo, lo que equivale a que cada motor puede mover las ruedas por separado, o juntos. A su vez, ambos impulsores pueden ser usados para recargar las baterías, el de combustión derivando parte de su fuerza, el eléctrico en los momentos de desaceleración y frenado.

Las soluciones híbridas no necesariamente tienen que tener motores de gasolina y pueden utilizar más de un impulsor eléctrico, por ejemplo, el sistema Hybrid4 de PSA Peugeot Citroën como el utilizado en el 3008 híbrido lleva un 2.0 HDi (turbodiésel) adelante y la potencia eléctrica en el eje posterior.

Sobre todo lo dicho tenemos que sumar a una variante de híbridos, los denominados Plug in o enchufables que pueden cargar las baterías en tomas con las hogareñas. Uniendo esto a almacenadores de mayor capacidad, normalmente de iones de litio, se logra mayor autonomía y velocidad en modo puramente eléctrico lo que equivale a un buen trayecto diario sin emitir contaminantes por el escape.

Volviendo a los sistemas híbridos convencionales como el del Prius, surge una pregunta, ¿por qué dos motores consumen menos que uno?

Es cierto que se utiliza parte de la potencia del motor de combustión para generar electricidad durante la marcha, pero el sistema híbrido puede recargar las baterías aprovechando el movimiento cada vez que soltamos el acelerador.

Los motores consumen más cuando estamos acelerando, especialmente al salir de parado, como en un semáforo. Aquí es donde el motor eléctrico pone su torque casi inmediato, ahorrando gran parte de combustible. Asociado con esto, no es necesario que el motor de combustión sea tan potente, entonces se escoge uno de ciclo Atkinson, que genera menos potencia específica que uno Otto (gasolina convencional), pero a cambio aprovecha mucho mejor cada gota de combustible y por ello es mucho más eficiente en consumo.

¿Sólo es híbrido un sistema combustión/eléctrico?

Un vehículo alimentado con celdas de hidrógeno podría ser considerado híbrido ya que produce la electricidad a bordo, aunque por otro lado ese generador no es un motor. Sin embargo, hay otras posibilidades de hibridación como el Hybrid Air der Peugeot y Citroën que combina un impulsor de combustión con aire comprimido.

Por último, los seguidores de la F1 ya escucharon hablar de los turbos con asistencia eléctrica. Si bien esto no es un híbrido, resulta que se puede aprovechar los gases de escape para generar electricidad que luego es aprovechada por la turbina para mejorar la eficiencia del motor.

¿Los híbridos son la salvación?

Definitivamente no, son algo así como el eslabón intermedio entre los vehículos 100% eléctricos con baterías o generadores inocuos de a bordo como las celdas de hidrógeno. Por otra parte, un vehículo híbrido realmente logra bajar los consumos y emisiones contaminantes, pero un turbodiésel de última generación puede lograr niveles similares y más potencia, con un costo de producción muy inferior. Por otro lado, las mecánicas híbridas están cada vez consiguiendo mejores prestaciones y ya se usan en la competición, desde la F1 hasta Le Mans y a la última camada de hiperdeportivos como LaFerrari, McLaren P1 y Porsche 918 Spyder.

Así funciona el sistema híbrido del Prius

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